Para saber cómo convertir mi pasión en un negocio hay que buscar dentro de nosotros. Hay que buscar lo que nos apasiona. Como decía Steve Jobs y muchos otros, la única forma de hacer un buen trabajo es amar lo que hacés. Porque si amás lo que haces no vas a renunciar cuando las cosas se pongan difícil.

Cómo convertir mi pasión en un negocio. Dar el salto desde mi situación actual

Las personas tenemos recursos, como los recursos que tiene cada país. Tenemos conocimientos, habilidades aprendidas, tanto técnicas como sociales que hay que gestionar día a día. El punto es que a nuestros recursos los invertimos mal todos los días para el crecimiento de otros. Destinamos fuerzas y ganas en actividades banales o en un trabajo que no nos llena. Y de a poco nos cuesta cada vez más hacer lo que hace unos años era fácil. Ya no corremos tanto, ya el cuerpo duele más, nos cuesta cada vez más levantarnos temprano. Nos vamos desgastando y los años nos van pasando su factura.

Hacete esta pregunta ¿por qué trabajo en este lugar? Si la respuesta es sólo “porque necesito dinero” o porque “hay que trabajar” es porque estás trabajando para realizar el sueño de otra persona.

Pensá bien honestamente si el trabajo que estás haciendo te está llevando a la vida que querés. En Verven, siempre estamos con ganas de diseñar sitios web, de compartir algo que aprendimos en internet, de hablar de como emprender y mejorar nuestro negocio. El primer paso entonces es atreverse a dar el salto.

Cómo convertir mi pasión en un negocio

Aceptar el fracaso

Para convertir tu pasión en un negocio, hay que superar el miedo al fracaso, (como reflexiona el diseñador Milton Glaser) muchas veces vas a querer renunciar y volver a lo seguro, lo anterior, lo conocido. Pero las personas que siguen en el camino son las que realmente aman lo que hacen. Los demás son solo curiosos. Personas que no están dispuestas a pagar el precio para vivir fuera de lo establecido. Solo ven la parte positiva y quieren conseguir lo bueno sin lo malo. No están dispuestos a pagar el precio de fines de semana estudiando y aprendiendo, noches desveladas trabajando, cientos de horas extras puestas en mejorar y aplicar herramientas para conseguir nuestro sueño.

Buscando mi pasión para ser un experto.

Todos nacemos siendo creativos, el problema es seguir siéndolo a medida que crecemos y entramos en el sistema educativo. Hacer lo que nos gusta nos llena de energía y de vitalidad. Se trata no sólo de una energía física, sino mental. Animate a conocerte a vos mismo a fondo. Investiga lo que te gusta, googlea todo lo que te interesa, googlea tus sueños, entrá a formar parte de grupos que hacen lo que a vos te gusta y empapate de eso.

Tenés que encontrar tu pasión, tenés que encontrar lo que amás, lo que te gusta hacer. Cuando trabajás pensando en eso, tu vida comienza a tener sentido, te preocupas por vos y por tu trabajo, estás en tu elemento como explica Ken Robinson. Vas a encontrar que hay mucha gente que hace lo que vos querés hacer. Y quizás hasta conseguís alguien que sea tu guía para tu pasión.

Muchas personas cometen el error de centrarse en los productos o servicios ya conocidos y no en como ayudar a los demás. Lo que importa es como tu pasión puede ayudar al otro a realizar su tarea o cumplir con su objetivo. A la gente común no le importa lo que vendemos, le importa resolver sus problemas, por eso te llaman.

Ayudando a un segmento de personas de manera concreta

Cuando sepas cual es tu verdadera pasión, preguntate como podés hacer para ayudar a los demás de manera concreta con lo que te gusta hacer. Cuando la gente se entera de que sos bueno en algo se va a enganchar con tu pasión, pero solo te va a pagar cuando les resuelvas un problema que ellos tengan y que vos puedas resolver.

El problema es que la mayoría de la gente se enfoca en mostrar sus productos y servicios en vez de promover cual es la real ayuda para su público. No le hablan a un público específico, sino al público en general. Pero si conocés el público específico al que querés llegar, podés imaginarte que necesitan, estudiarlos, investigarlos y así hablarles de manera que ellos sientan que vos sos la solución a sus problemas. Tratá de conocerlos lo mejor que puedas.

Especializate en una sola cosa

Es mejor ofrecer calidad que cantidad. Al menos en un principio. Y es mucho más fácil. Poner el esfuerzo en un solo producto o servicio. Porque si ofrecés muchas cosas podés llegar a perder fuerza, los mensajes no son claros, la audiencia se confunde y se vuelve indecisa frente a tantas opciones.

Si no puedes hacer esto, podés proponer un producto premium, al que vas a dirigir todas tus fuerzas y como máximo otros dos que sean menos importantes y  de relleno.

Además en tus mensajes y todo tu marketing vas a conseguir que vos y tu audiencia se enfoquen en esa única cosa que vos hacés bien, canalizando toda tu energía en eso.

Comunicarlo de una manera simple y concreta

Mientras más sepas a quien te dirigís, más vas a conocer a qué tipo de gente podés ayudar. Estas personas son tus clientes ideales. Cuando sabés quienes son podés llegar a ellos a un costo de publicidad bajo. Un error común es tratar de llegar a todas las personas y no centrarse en un segmento concreto. Cuando pasa esto, el mensaje llega a personas desinteresadas en tu pasión, de forma muy generalista y sin producir ningún resultado positivo.

Lo mejor es tratar de comunicar a un segmento de personas como los podemos ayudar de una forma concreta. ¿Podés decirle a tu público específico de una manera simple como los vas a ayudar? Esta es la clave para que la audiencia lo recuerde y lo pueda entender rapidamente.

En verven pensábamos que diseñábamos sitios web pero luego relanzamos nuestro portal pensando en que nuestro público quiere transformar su pasión en un emprendimiento.

Contale a todos lo que hacés. Y seguí haciendolo

Luego de resolver los otros puntos, tenés que empezar a contarles a todos lo que hacés, empezando con tus familias y amigos pero luego a más gente en las redes sociales y con tu sitio web.

Cuando ya ha pasado un tiempo, la gente se olvida de lo que vos hacés, entonces hay que seguir dosificando con noticias relacionadas, curiosidades, el día a día de tu trabajo, trabajos realizados o celebrando un día relacionado a tu pasión.

Por ejemplo, si tu pasión es la ayudar a las mascotas y sos veterinario, a veces te podés quedar sin contenido para volcar en las redes sociales y en tu sitio web. Entonces se puede armar un artículo sobre las mascotas más famosas de la historia. Estos contenidos relacionados ayudan mucho a que las personas sigan enganchadas con tu emprendimiento. Esto es un ejemplo de lo que hacemos en nuestro servicio de contenidos web.

Otro punto muy importante es comunicar siempre lo que vos no haces. La gente suele confundirse o buscarte para que realices trabajos relacionados con tu trabajo. Por eso, dejá claro lo que hacés y lo que no para que tu audiencia se haga un espacio concreto en su mente.

Convertite en el lider de tu pasión

La idea general para internet no es solo cómo convertir tu pasión en un negocio sino que te crees un nombre para vos mismo, que seas un lider, una autoridad en tu campo. Entonces hay que pensar en crear mensajes y acciones para que de a poco vayas siendo una autoridad en internet de tu pasión. Por ejemplo: Si te gusta la literatura, tenés que convertirte en la persona que más sabe de una clase de libros en internet. Estas acciones enganchan más a tus seguidores, te hacen más confiable y valioso en internet.

Honestidad, congruencia y consistencia

Tenés que ser congruente y consistente con todos los aspectos de tu negocio. Tu pasión, tu propósito, tus mensajes, porque ayudas a cierto público, etc. Cuando un emprendimiento se funda sobre la base de un buen concepto inicial se muestra como único y diferente. Se percibe una línea de acción que se une con tu filosofía de vida, tu personalidad, tu punto de vista.

Cualquier persona debería ver a tu negocio como tu forma de ser, tus valores puestos en acción, tu pasión en movimiento. Tu misión en la vida. Todo esto se refleja luego en el diseño de tu marca

Deja en claro que tu emprendimiento no es un hobbie

Muchas personas creen que porque volcás contenido gratuito no deberían pagarte o tomarte en serio. Piensan que lo hacés por hobbie y no vas a cobrar absolutamente nada. Tenés que dejar en claro desde un principio que vos vivís de este negocio, que te ganás la vida haciéndolo y que vas a cobrar por tu trabajo.Esto es una buena estrategia desde un principio porque descarta la gente que no está convencida en contratarte y pagar por tus servicios.

Se especializa en fotografía, diseño gráfico y edición de videos. También capacita a personas para que puedan sacar un mejor provecho de las herramientas que se basan en Internet y los distintos dispositivos disponibles en el mercado.