Sos emprendedor y tenés productos para vender por Internet

El punto principal de poder vender por Internet tus productos, es la forma de ofrecerlo.

A la gente que va a comprar no le interesan las propiedades, sino:

Los beneficios que van a tener al adquirirlo.

Porque al final quieren saber qué les va a solucionar tu producto.

A continuación veremos qué es lo que tenés que preguntarte antes de ofrecer tus productos.

 

1. Vender por Internet, sí pero… ¿A quién le estoy vendiendo?

Es importante definir quién será la persona ideal a la cual le vas a vender…

No es lo mismo:

Dirigirse a un adolescente que va a una escuela pública, que dirigirse a un adulto con un perfil de trabajador asalariado.

Los dos llevan diferentes vidas.

Sus preocupaciones, intereses y prioridades no son iguales.

Para dar un ejemplo… supongamos que nuestro producto es una bicicleta.

¿A quién le podés vender este producto?

¿A quíen se la podrías ofrecer?

  • ¿Deportistas que recién se inician?
  • ¿Estudiantes de universidad que se movilizan a todas partes?
  • ¿Trabajadores con bajo salario que necesitan ahorrar en viajes?

Si es para deportistas. Tal vez podrías indicarles que se llevan un producto de competencia profesional que requiere de pocos gastos de mantenimiento.

Para los estudiantes de universidad. Lo que les podría interesar es que sea un producto práctico, elegante y juvenil.

A los trabajadores de bajo salario. El precio conveniente y la durabilidad es lo que más les va a convencer.

Son diferentes estrategias en la comunicación, según a quién le hablemos.

Y eso se decide, según las estrategias de tu competencia.

Si son los tres casos, obviamente deberás plantear campañas diferentes para cada uno.

 

2. Vender por Internet, sí pero… ¿Qué beneficios ofrece mi producto?

Antes es necesario aclarar la diferencia entre propiedades y beneficios de un producto.

Las propiedades hacen que un producto “sea” o “haga” algo. En cambio, un beneficio se refiere al “valor” apreciable por el cliente. Comparemos lo dicho con el ejemplo de un calzado deportivo:

zapas

  • Propiedades: Poliéster “Fence” microperforado. Suela con tecnología: “Phylon” ¡No!
  • Beneficios: Previene el pie de atleta. Mejora 15% tu rendimiento físico ¡Ahí vamos!

Al comprador sólo le interesa saber qué le vas a resolver. ¡Y sí! Puede que seas muy bueno haciendo el producto, pero no le pidas al comprador que relacione las propiedades materiales del producto con con los beneficios que se supone que tiene que deducir.

 

3. Vender por Internet, sí pero… ¿Dónde?

Este último punto es el que define todo, porque no sólo estás invirtiendo tu esfuerzo, sino también tu tiempo.

Es algo que no vas a recuperar jamás.

Lo primero que uno hace intuitivamente para vender es probar por mail o Facebook, o lo que se tenga a mano, porque allí se encuentra a la mayoría de la gente.

Pero seriamente hablando, en calidad de comprador… ¿cumple con el perfil que estás buscando?

¿Ofrecés tu producto en un canal acertado?

Por más que apliques de una manera muy prolija y metódica los dos primeros puntos, si le estás hablando a gente que no le interesa todo lo que ofrezcas, no estarás mejorando tus ventas.

¿Cuántos volantes que te dieron por la calle los terminaste tirando a la basura?

¿Cuántos de ellos te interesaron?

Para eso te podemos ayudar.

Se dedica al diseño y desarrollo web con hincapié en la plataforma WordPress. También asiste a quienes recién se inician o quieren perfeccionarse profesional y laboralmente por medio de Cursos Verven.